Los riesgos laborales son una de las principales causas de accidentes, enfermedades y pérdidas económicas en las empresas mexicanas. Identificarlos, clasificarlos y prevenirlos es una obligación legal establecida en la Ley Federal del Trabajo (LFT) y una decisión estratégica que protege al personal y a la organización.
En este artículo encontrarás la definición legal, los siete tipos de riesgos laborales según la normativa mexicana, ejemplos prácticos y las medidas de prevención que toda empresa debe implementar.
Qué son los riesgos laborales. Definición legal en México
La legislación mexicana utiliza el término riesgos de trabajo para referirse a los accidentes y enfermedades relacionados con la actividad laboral. El artículo 473 de la Ley Federal del Trabajo los define como aquellos a los que están expuestas las personas trabajadoras en ejercicio o con motivo de su trabajo.
Esta definición comprende tanto los accidentes que ocurren mientras se realizan las funciones del puesto como las enfermedades desarrolladas a causa de las condiciones o agentes presentes en el entorno laboral. También puede incluir los accidentes de trayecto, siempre que ocurran durante el traslado directo entre el domicilio y el lugar de trabajo, o viceversa.
En términos preventivos, los riesgos laborales pueden estar relacionados con maquinaria, sustancias químicas, instalaciones eléctricas, condiciones ergonómicas, cargas de trabajo, violencia laboral o factores psicosociales. Su identificación permite establecer medidas para reducir la posibilidad de accidentes y proteger la salud de las personas trabajadoras.
Qué se considera una enfermedad de trabajo
La Ley Federal del Trabajo define la enfermedad de trabajo como todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen en el trabajo o en el entorno donde la persona presta sus servicios.
Esto significa que una enfermedad puede reconocerse como laboral cuando existe una relación entre el padecimiento y la exposición prolongada a agentes, actividades o condiciones propias del puesto de trabajo.
En diciembre de 2023 se actualizó la Tabla de Enfermedades de Trabajo de la LFT. La reforma incorporó 88 padecimientos y vinculó el catálogo con la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-11, con el objetivo de reconocer riesgos laborales que no estaban contemplados en la regulación anterior.
Cómo se clasifican los riesgos laborales
Los riesgos laborales pueden clasificarse según el tipo de agente o condición que puede afectar la seguridad y la salud de las personas trabajadoras. Identificarlos permite implementar medidas de prevención específicas y cumplir con las obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo.
| Tipo de riesgo | ¿En qué consiste? | Ejemplos |
| Físicos | Se originan por la exposición a agentes físicos presentes en el entorno laboral. | Ruido, vibraciones, temperaturas extremas, radiaciones o iluminación deficiente. |
| Químicos | Provienen del contacto con sustancias que pueden afectar la salud. | Gases, vapores, solventes, polvos o materiales inflamables. |
| Biológicos | Se relacionan con la exposición a microorganismos o agentes infecciosos. | Virus, bacterias, hongos, parásitos o fluidos contaminados. |
| Ergonómicos | Se producen por el diseño del puesto de trabajo o por la forma en que se realizan las tareas. | Manipulación de cargas, movimientos repetitivos, posturas forzadas o mobiliario inadecuado. |
| Psicosociales | Están asociados con la organización del trabajo y su impacto en el bienestar emocional. | Estrés laboral, jornadas excesivas, violencia laboral, acoso o falta de claridad en las funciones. |
| Mecánicos o de seguridad | Derivan del uso de equipos, herramientas o instalaciones. | Caídas, golpes, atrapamientos, cortes, incendios o contacto con instalaciones eléctricas. |
Qué factores aumentan los riesgos laborales
Los riesgos laborales no aparecen por sí solos. Generalmente, son consecuencia de las condiciones en las que se desarrolla el trabajo. Conocer estos factores es fundamental para actuar antes de que ocurra un accidente o se desarrolle una enfermedad laboral.
- Organización del trabajo. Jornadas prolongadas, cargas de trabajo excesivas, turnos rotativos, falta de pausas o procesos mal planificados.
- Condiciones del centro de trabajo. Instalaciones eléctricas, ventilación, iluminación, temperatura, orden, limpieza o sistemas de protección contra incendios.
- Materiales y sustancias. Productos químicos, materiales inflamables, gases, polvos o residuos peligrosos utilizados durante la operación.
- Equipos y actividades. Maquinaria, herramientas, manipulación manual de cargas, trabajo en alturas o tareas repetitivas.
Cómo evaluar los riesgos laborales en una empresa
Una vez identificados los riesgos, la empresa debe evaluar su impacto para determinar qué medidas preventivas son prioritarias. Además de las inspecciones y evaluaciones periódicas, existen indicadores que ayudan a medir el desempeño del programa de seguridad y salud en el trabajo.
Entre los más utilizados se encuentran:
- Índice de frecuencia: mide el número de accidentes de trabajo por cada millón de horas trabajadas.
- Índice de gravedad: refleja los días perdidos por incapacidad derivados de accidentes de trabajo por cada millón de horas trabajadas.
- Tasa de incidencia: indica el número de accidentes registrados por cada 100 personas trabajadoras expuestas.
Dar seguimiento a estos indicadores facilita la toma de decisiones, permite detectar áreas de mejora y ayuda a demostrar el cumplimiento de las obligaciones en materia de seguridad y salud durante una inspección de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
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Prevención de riesgos laborales: obligaciones del empleador
La prevención de riesgos laborales comprende las medidas que una empresa adopta para identificar peligros, reducir la posibilidad de accidentes y proteger la salud de las personas trabajadoras. No se limita a reaccionar cuando ocurre un incidente: requiere anticiparse a las condiciones que pueden provocar daños.
En México, la Ley Federal del Trabajo y el Reglamento Federal de Seguridad y Salud en el Trabajo obligan a los empleadores a mantener condiciones seguras, aplicar las normas oficiales correspondientes, proporcionar capacitación y adoptar medidas preventivas de acuerdo con los riesgos de cada actividad.
Para cumplir con estas responsabilidades, la empresa necesita establecer un programa de prevención adaptado a sus instalaciones, procesos, puestos de trabajo y número de colaboradores.
Identificar los peligros de cada puesto
El primer paso consiste en revisar las instalaciones, los equipos, las sustancias utilizadas y la forma en que se realizan las tareas. La evaluación debe contemplar riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos, mecánicos y psicosociales.
No todos los puestos requieren las mismas medidas. Una oficina, una planta de producción y una obra de construcción presentan condiciones distintas, por lo que el análisis debe realizarse según las actividades de cada centro de trabajo.
Evaluar y priorizar los riesgos
Una vez identificados los peligros, es necesario determinar qué tan probable es que provoquen un accidente o una afectación a la salud, así como la gravedad de sus posibles consecuencias.
Esta evaluación permite establecer prioridades y atender primero las condiciones que representan un mayor peligro para las personas trabajadoras.
Implementar medidas preventivas
La empresa debe establecer controles para eliminar o reducir los riesgos detectados. Estas medidas pueden incluir modificaciones en las instalaciones, mantenimiento de maquinaria, señalización, procedimientos de trabajo seguro, pausas activas o cambios en la organización de las tareas.
Cuando el riesgo no pueda eliminarse por completo, el empleador debe proporcionar el equipo de protección personal adecuado y asegurarse de que se utilice correctamente.
Capacitar a las personas trabajadoras
El personal debe conocer los riesgos relacionados con su puesto, las medidas de seguridad aplicables y la manera correcta de actuar ante una emergencia.
La capacitación también debe incluir el uso de maquinaria, herramientas y equipo de protección personal, así como los protocolos para reportar condiciones peligrosas, incidentes o accidentes.
Preparar protocolos de emergencia
El programa debe establecer qué hacer ante incendios, fugas, accidentes, evacuaciones u otras situaciones de emergencia. También es necesario definir responsables, rutas de evacuación, puntos de reunión y mecanismos para solicitar atención médica.
Los protocolos deben comunicarse al personal y ponerse a prueba mediante simulacros periódicos.
Documentar las acciones preventivas
La empresa debe conservar evidencia de las evaluaciones realizadas, las capacitaciones impartidas, la entrega de equipo de protección, el mantenimiento de las instalaciones y las medidas correctivas implementadas.
Esta documentación permite dar seguimiento al programa y acreditar el cumplimiento de las obligaciones de seguridad y salud durante una inspección laboral.
Revisar y actualizar el programa
La prevención de riesgos laborales requiere seguimiento continuo. El programa debe revisarse cuando cambien los procesos, se incorpore maquinaria, se modifiquen las instalaciones, aparezcan nuevos riesgos o se registre un accidente.
También es importante analizar los incidentes ocurridos para identificar sus causas y evitar que vuelvan a presentarse.
Qué hacer cuando ocurre un riesgo de trabajo
Cuando ocurre un accidente o se detecta una probable enfermedad de trabajo, la empresa debe actuar de forma inmediata. Además de brindar atención a la persona trabajadora, es necesario cumplir con las obligaciones establecidas por la legislación laboral y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ya que un manejo inadecuado puede derivar en sanciones administrativas y complicaciones durante la calificación del riesgo.
Reportar el accidente con el formato ST-7
Si se trata de un accidente de trabajo, el patrón debe dar aviso dentro de las 72 horas siguientes y completar el formato ST-7 (Aviso de Atención Médica Inicial y Calificación de Probable Accidente de Trabajo) cuando el IMSS lo requiera para determinar si el evento puede calificarse como un riesgo de trabajo.
Este documento reúne información sobre las circunstancias en las que ocurrió el accidente y sirve como base para que el IMSS emita la calificación correspondiente.
Utilizar el formato ST-9 cuando existe una enfermedad de trabajo
Cuando la afectación a la salud deriva de una exposición continua a agentes o condiciones presentes en el trabajo, el procedimiento se realiza mediante el formato ST-9 (Aviso de Atención Médica y Calificación de Probable Enfermedad de Trabajo).
Al igual que el ST-7, este documento permite al IMSS analizar el caso y determinar si la enfermedad tiene origen laboral conforme a lo establecido en la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social.
Garantizar los derechos de la persona trabajadora
Una vez reconocido un riesgo de trabajo, la persona trabajadora tiene derecho a recibir las prestaciones previstas en el artículo 487 de la LFT. Entre ellas se encuentran:
- Asistencia médica y quirúrgica.
- Rehabilitación.
- Hospitalización, cuando sea necesaria.
- Medicamentos y material de curación.
- Prótesis y aparatos de ortopedia.
- La indemnización que corresponda conforme a la legislación vigente.
Garantizar estos derechos no solo representa una obligación legal para el empleador, también contribuye a proteger la salud de las personas trabajadoras. Además de facilitar su recuperación e incorporación al trabajo cuando sea posible.
Cómo garantizar la prevención de riesgos laborales en tu empresa
Prevenir los riesgos laborales no consiste únicamente en cumplir con la normativa. También implica identificar peligros de forma oportuna, documentar las acciones preventivas y dar seguimiento a la información que ayuda a proteger la salud de las personas trabajadoras.
Para lograrlo, las empresas necesitan mantener actualizados los expedientes del personal, registrar capacitaciones, controlar la entrega de equipo de protección personal (EPP) y contar con evidencia documental que facilite el cumplimiento de obligaciones como la NOM-035 y otras disposiciones en materia de seguridad y salud en el trabajo.
Un software de Recursos Humanos como Factorial facilita la gestión. Desde una sola plataforma es posible centralizar la documentación de cada colaborador, administrar constancias de capacitación, mantener organizados los expedientes laborales y acceder rápidamente a la información cuando sea necesario.
Además de simplificar las tareas administrativas, una gestión digital ayuda a que las acciones de prevención formen parte de los procesos cotidianos de la empresa, fortaleciendo una cultura de seguridad y bienestar para todo el equipo.
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Preguntas frecuentes sobre riesgos laborales
Aún te quedan dudas sobre los riesgos laborales? lee nuestra sección de preguntas relacionadas y no te quedes con la duda.
Según la Ley Federal del Trabajo, un accidente de trabajo es toda lesión orgánica o perturbación funcional producida repentinamente en ejercicio o con motivo del trabajo. Una enfermedad de trabajo es un estado patológico derivado de una causa continua originada en el trabajo. Ambos constituyen riesgos laborales reconocidos por la ley.
La NOM-035-STPS-2026 obliga a todos los centros de trabajo en México a identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial. According to Asinom, aplica sin importar el tamaño de la empresa, aunque las obligaciones específicas varían según el número de personas trabajadoras (hasta 15, de 16 a 50, o más de 50).
La normativa mexicana reconoce siete tipos de riesgos laborales: químicos, biológicos, físicos, psicosociales, ergonómicos, mecánicos y ambientales. Cada tipo requiere medidas de prevención específicas según el sector y las condiciones del centro de trabajo.
El artículo 487 de la Ley Federal del Trabajo establece que el trabajador tiene derecho a asistencia médica y quirúrgica, rehabilitación, hospitalización, medicamentos, prótesis e indemnización, según la gravedad del daño sufrido.
Los riesgos laborales son los peligros presentes en el entorno o la tarea de trabajo que pueden causar accidentes o daños a la salud del trabajador. Se clasifican en diversas categorías, como riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos, psicosociales, mecánicos y ambientales, dependiendo de la naturaleza de la actividad.
Los siete tipos principales de riesgos laborales son: químicos (exposición a sustancias), biológicos (virus, bacterias), físicos (ruido, temperatura), psicosociales (estrés, fatiga), ergonómicos (malas posturas), mecánicos (uso de herramientas y maquinaria) y ambientales (fenómenos naturales o acciones humanas).
Aunque varían según el sector, los riesgos más comunes incluyen los ergonómicos, como malas posturas y levantamiento de peso, los psicosociales, como el estrés y la fatiga, los mecánicos por el uso de herramientas, los físicos, como el ruido o temperaturas extremas, y los biológicos por exposición a microorganismos.


