La fuerza laboral es mucho más que una cifra dentro de los indicadores económicos. Esta refleja quiénes sostienen la actividad productiva de un país, en qué condiciones trabajan y qué retos enfrenta el mercado de trabajo. En México, este concepto se mide a través de la Población Económicamente Activa (PEA), integrada por las personas que tienen un empleo o que buscan incorporarse a uno.
De acuerdo con la ENOE 2026, la PEA en México supera los 61 millones de personas. Cifra que permite dimensionar el tamaño del mercado laboral mexicano y también los desafíos que enfrentan las empresas en materia de empleo formal, informalidad, productividad y gestión del talento.
En este artículo analizamos qué es la fuerza laboral, cómo se compone en México y cuáles son los principales indicadores que ayudan a entender su evolución
Datos clave
- La fuerza laboral en México se mide a través de la Población Económicamente Activa (PEA), integrada por las personas de 15 años o más que trabajan o buscan empleo de manera activa.
- En el primer trimestre de 2026, la PEA alcanzó 61.1 millones de personas, de acuerdo con la ENOE del INEGI.
- La población ocupada llegó a 59.6 millones de personas, mientras que la población desocupada fue de 1.5 millones.
- La informalidad laboral alcanzó al 54.8% de la población ocupada, uno de los principales desafíos del mercado laboral mexicano.
- Para las empresas, entender la composición de la fuerza laboral permite tomar mejores decisiones de contratación, cumplimiento laboral, retención de talento y gestión de personal.
Qué es fuerza laboral
La fuerza laboral es el conjunto de personas que participan en el mercado de trabajo. Incluye tanto a quienes tienen un empleo como a quienes no trabajan actualmente, pero están disponibles y buscan incorporarse a una actividad remunerada.
Por eso, este concepto no contempla a toda la población en edad de trabajar. Quedan fuera quienes no buscan empleo de forma activa, como estudiantes, personas jubiladas o quienes realizan actividades no remuneradas dentro del hogar.
En México, la fuerza laboral se mide a través de la Población Económicamente Activa (PEA). De acuerdo con el INEGI, esta incluye a las personas de 15 años o más que aportan su trabajo para producir bienes y servicios, así como a quienes buscan empleo activamente durante un periodo determinado.
Así, la PEA permite conocer cuántas personas forman parte del mercado laboral mexicano y sirve como base para analizar otros indicadores, como la población ocupada, la desocupación, la informalidad y la subocupación.
Cómo se mide la fuerza laboral en México
En México, la fuerza laboral se mide a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta encuesta recopila información de manera continua para conocer la situación del mercado laboral y la participación de la población en actividades económicas.
A partir de la ENOE es posible calcular indicadores como la Población Económicamente Activa (PEA), la población ocupada, desocupación, informalidad laboral, subocupación y tasa de participación económica. Estos datos permiten identificar tendencias en el empleo, evaluar las condiciones de trabajo y dar seguimiento a la evolución del mercado laboral mexicano a lo largo del tiempo.
Además, la encuesta ofrece información desagregada por entidad federativa, sexo, edad y sector económico, lo que la convierte en una de las principales fuentes para el análisis de la fuerza laboral en México y para la toma de decisiones tanto en el sector público como en las empresas.
Cómo se compone la fuerza laboral de México en cifras
Para entender la fuerza laboral en México, primero hay que revisar cómo se integra la Población Económicamente Activa (PEA), es decir, el grupo de personas de 15 años o más que trabaja o busca empleo de forma activa.
De acuerdo con el ENOE, correspondiente al primer trimestre de 2026, la fuerza laboral mexicana se compone principalmente de población ocupada y población desocupada.
Población Económicamente Activa (PEA)
En el primer trimestre de 2026, la PEA alcanzó 61.1 millones de personas, lo que representa 622 mil personas más frente al mismo periodo de 2025.
Este dato equivale a una tasa de participación económica de 58.7% de la población de 15 años y más. Es decir, casi 6 de cada 10 personas en edad de trabajar formaban parte activa del mercado laboral mexicano.
Población ocupada
Del total de la PEA, 59.6 millones de personas estuvieron ocupadas durante el primer trimestre de 2026. Esto representa el 97.4% de la fuerza laboral.
Por sexo, la población ocupada se distribuyó en 35.3 millones de hombres y 24.3 millones de mujeres.
Población desocupada
La población desocupada, es decir, las personas sin empleo que buscaron trabajo de forma activa, fue de 1.6 millones de personas en el primer trimestre de 2026. Lo que representa una tasa de desocupación del 2.6% de la PEA.

Principales indicadores de la fuerza laboral en México
Además del tamaño de la Población Económicamente Activa (PEA), existen otros indicadores que permiten comprender mejor la situación del mercado laboral mexicano. Entre ellos destacan la distribución sectorial del empleo, la subocupación y la informalidad laboral.
En qué sectores trabaja la población ocupada
De acuerdo con el INEGI, la población ocupada en México se concentra principalmente en el sector servicios. En abril de 2026, la distribución por actividad económica fue la siguiente:
- Servicios: 26.8 millones de personas (44.2%).
- Comercio: 11.7 millones de personas (19.3%).
- Industria manufacturera: 10.0 millones de personas (16.4%).
- Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca: 6.1 millones de personas (10.1%).
- Construcción: 5.2 millones de personas (8.6%).
- Otras actividades económicas: 330 mil personas (0.5%).
- Actividad no especificada: 448 mil personas (0.7%).
Estos datos muestran que casi la mitad de la población ocupada en México trabaja en actividades relacionadas con los servicios, mientras que el comercio y la industria manufacturera continúan siendo pilares importantes del mercado laboral.
Subocupación
La subocupación se refiere a las personas que tienen un empleo, pero necesitan y están disponibles para trabajar más horas de las que actualmente laboran.
De acuerdo con la ENOE, durante el primer trimestre de 2026 la población subocupada fue de 3.9 millones de personas, lo que representó una tasa de subocupación de 6.6% de la población ocupada.
Este indicador permite identificar situaciones en las que el empleo existe, pero no ofrece suficientes horas de trabajo para satisfacer las necesidades laborales o económicas de las personas trabajadoras.
Informalidad laboral
La informalidad laboral todavía es uno de los principales desafíos de la fuerza laboral en México. Según la ENOE, durante el primer trimestre de 2026 aproximadamente 32.6 millones de personas trabajaban en condiciones de informalidad, lo que equivale al 54.8% de la población ocupada.
La informalidad incluye actividades económicas que operan fuera de los mecanismos formales de regulación laboral o que no garantizan plenamente el acceso a prestaciones y seguridad social. Esto puede traducirse en una mayor vulnerabilidad para las personas trabajadoras y en menores niveles de productividad para las organizaciones.
Para las empresas, comprender el impacto de la informalidad es esencial, ya que influye en aspectos como la competitividad, la atracción de talento, el cumplimiento de las obligaciones laborales y la construcción de entornos de trabajo más estables.
Principales desafíos de la fuerza laboral en México
Más allá de las cifras de ocupación, la fuerza laboral en México enfrenta desafíos que impactan directamente en la forma en que las empresas atraen, desarrollan y retienen talento. Para Recursos Humanos, entender estos retos es una forma de anticiparse a cambios del mercado y construir mejores estrategias de gestión de personal.
Brecha de habilidades
La transformación digital ha cambiado los perfiles que necesitan muchas empresas. Hoy no basta con cubrir una vacante, también es necesario identificar si el talento cuenta con habilidades técnicas, digitales y analíticas para adaptarse a nuevos procesos, herramientas y modelos de trabajo.
Por eso, la capacitación continua y el desarrollo interno se han vuelto piezas clave para fortalecer la productividad y reducir la dependencia de contrataciones externas.
Rotación de personal
La rotación se mantiene como uno de los grandes retos para las empresas. Especialmente en sectores donde existe alta competencia por talento operativo, técnico o especializado. Cada salida implica costos de reclutamiento, tiempo de adaptación y pérdida de conocimiento interno.
Gestionar mejor la fuerza laboral requiere entender por qué se van las personas y mejorar la experiencia del colaborador. Además de crear condiciones que favorezcan la permanencia.
Transformación demográfica
La fuerza laboral mexicana también está cambiando en términos generacionales. En una misma empresa pueden convivir personas con expectativas muy distintas sobre liderazgo, flexibilidad, crecimiento profesional y equilibrio entre vida personal y trabajo.
Este contexto exige políticas más claras de comunicación, desarrollo y gestión de equipos multigeneracionales.
Adaptación al entorno regulatorio
El marco laboral en México ha tenido cambios relevantes en los últimos años, desde la regulación del teletrabajo hasta las obligaciones en materia de subcontratación, vacaciones, seguridad social y condiciones laborales.
Para las empresas, esto implica mantener actualizados contratos, expedientes, políticas internas y procesos de Recursos Humanos. Una gestión ordenada no solo ayuda a evitar sanciones, también permite construir relaciones laborales más claras y seguras.
Cómo gestionar la fuerza laboral de forma responsable en tu empresa
Comprender cómo se compone la fuerza laboral permite a las empresas tomar mejores decisiones de contratación, desarrollo y retención de talento. Indicadores como la participación económica, informalidad laboral o subocupación ayudan a entender el contexto en el que operan las organizaciones y los desafíos que enfrentan las personas trabajadoras.
Sin embargo, gestionar una fuerza laboral cada vez más diversa, digital y regulada requiere más que información. Exige procesos eficientes y herramientas que faciliten la toma de decisiones.
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Preguntas frecuentes sobre la fuerza laboral en México
Aunque la fuerza laboral es un concepto ampliamente utilizado en economía y Recursos Humanos, todavía genera dudas sobre quiénes la integran, cómo se calcula y qué indicadores permiten analizar su evolución. Aquí las abordamos.
La fuerza laboral, también conocida como Población Económicamente Activa (PEA), es el conjunto de personas que tienen un empleo o que, sin tenerlo, lo están buscando activamente. No incluye a quienes no buscan trabajo, como estudiantes o jubilados.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, durante el primer trimestre de 2026 la fuerza laboral en México, medida a través de la Población Económicamente Activa (PEA), alcanzó 61.1 millones de personas.
La fuerza laboral se mide a través de encuestas oficiales, como la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en México. Esta encuesta cuantifica a la Población Económicamente Activa (PEA), que incluye tanto a las personas ocupadas como a las desocupadas que buscan trabajo.
La fuerza laboral se compone de la Población Económicamente Activa (PEA), que se divide en dos grupos: las personas que tienen un empleo y aquellas que no lo tienen pero lo buscan activamente. Quienes no buscan trabajo, como estudiantes o jubilados, no forman parte de ella.


