Para muchos estudiantes, incorporarse al mercado laboral mientras cursan una carrera puede ser complicado por la falta de experiencia profesional. En este contexto, la figura del becario permite acercarse al entorno de una empresa, desarrollar habilidades y complementar los conocimientos adquiridos durante la formación académica.
Para las organizaciones, incorporar becarios también puede representar una oportunidad para formar talento joven y sumar nuevas perspectivas a sus equipos. Sin embargo, antes de hacerlo es importante conocer qué es un becario, cómo se regula esta figura en México y qué aspectos debe considerar una empresa al integrarlo a su organización.
Qué es un becario
Un becario es una persona que realiza una estancia temporal en una empresa o institución con una finalidad principalmente formativa. Habitualmente, se trata de estudiantes que buscan aplicar los conocimientos adquiridos durante sus estudios, desarrollar habilidades profesionales y tener un primer acercamiento al mercado laboral.
Relación laboral entre becario y la empresa
La Ley Federal del Trabajo (LFT) no regula de manera general una relación jurídica denominada “contrato de becario”. Para determinar si existe una relación laboral, lo relevante son las condiciones en las que se prestan los servicios.
El artículo 20 de la LFT define la relación de trabajo como la prestación de un trabajo personal subordinado mediante el pago de un salario. Además, el artículo 21 establece que se presume la existencia de una relación de trabajo entre quien presta un trabajo personal y quien lo recibe.
Esto significa que llamar “becario” a una persona no excluye automáticamente la aplicación de la legislación laboral. Si las actividades realizadas reúnen los elementos de una relación de trabajo, la empresa debe considerar las obligaciones laborales correspondientes.
En cambio, las prácticas vinculadas con un programa académico pueden responder principalmente a una finalidad formativa y estar sujetas a las reglas y convenios establecidos entre el estudiante, la institución educativa y la organización receptora.
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Qué dice la Ley Federal del Trabajo sobre los becarios
Al buscar información sobre becarios y la Ley Federal del Trabajo, es importante hacer una distinción. La LFT no establece un régimen general para las prácticas profesionales ni regula una modalidad laboral específica denominada “contrato de becario”.
Sin embargo, la legislación sí utiliza el término becario en un supuesto concreto. El artículo 132, fracción XIV, establece entre las obligaciones de los patrones cubrir determinados gastos para sostener estudios técnicos, industriales o prácticos de algunos trabajadores o de sus hijos.
La obligación cambia según el tamaño de la organización:
Cuando la empresa tiene más de 100 y menos de 1,000 trabajadores, debe sufragar los estudios de uno de sus trabajadores o de uno de los hijos de estos, elegido conforme a los criterios establecidos en la propia LFT. Cuando cuenta con más de 1,000 trabajadores, debe sostener a tres becarios en esas mismas condiciones.
Además, la norma señala que quienes terminen sus estudios deberán prestar servicios al patrón que los becó durante al menos un año.
Este supuesto no debe confundirse con la incorporación habitual de estudiantes universitarios para realizar prácticas profesionales. El artículo 132 regula una obligación patronal específica relacionada con el financiamiento de estudios; no establece un sistema nacional para contratar practicantes.
Qué es un contrato de becario
El llamado contrato de becario no constituye una modalidad de contrato laboral expresamente reconocida por la Ley Federal del Trabajo. En el contexto de las prácticas profesionales, es más preciso hablar del convenio, carta o instrumento mediante el cual se establecen las condiciones de participación del estudiante.
Las condiciones del acuerdo dependerán de la institución educativa y del programa. Por ejemplo, puede involucrar a la universidad, al estudiante y a la organización receptora, además de establecer aspectos como:
- periodo de las prácticas;
- número de horas que deben cubrirse;
- área y actividades asignadas;
- objetivos de formación;
- responsables del seguimiento;
- requisitos académicos;
- mecanismos de evaluación;
- apoyo económico, cuando corresponda;
- condiciones para concluir y acreditar las prácticas.
Por esta razón, no existe una duración ni un conjunto de requisitos únicos aplicables a todos los casos en México. Por ejemplo, el programa de prácticas profesionales del IMSS establece sus propios criterios sobre duración, carga horaria, documentación y participación de la institución educativa. Estas condiciones corresponden específicamente a su programa y no constituyen requisitos generales para todas las empresas.
Finalmente, el nombre o formato del acuerdo no determina la naturaleza de la relación con la empresa. Denominarlo “convenio de prácticas” o “contrato de becario” no descarta una relación laboral si, en los hechos, existen los elementos previstos por la LFT.
Cómo contratar un becario en México
Para saber cómo contratar un becario, primero hay que definir el tipo de programa que ofrecerá la empresa y las actividades que realizará la persona durante su estancia. A diferencia de una contratación laboral ordinaria, aquí debe existir un componente formativo claro.
Además, no existe un procedimiento establecido para incorporar becarios aplicable a todas las empresas en México. Los requisitos pueden variar según el programa y, cuando participa una institución educativa, también según las condiciones que esta establezca.
1. Define el perfil y los objetivos de formación
Determina en qué área participará el becario, qué conocimientos necesita y qué competencias podrá desarrollar. Las actividades asignadas deben ser coherentes con la finalidad formativa del programa.
2. Revisa los requisitos del programa
Si la incorporación se realiza mediante una universidad, consulta sus condiciones antes de iniciar el proceso. La institución puede establecer requisitos relacionados con la documentación, duración, carga horaria, seguimiento o evaluación.
Esto también aplica al analizar los requisitos para tener practicantes en una empresa: no existe una lista nacional única que pueda utilizarse para todos los programas o instituciones.
3. Formaliza las condiciones de la estancia
Define por escrito el periodo, las actividades, los horarios o carga horaria, los responsables del seguimiento y cualquier apoyo económico que corresponda. Si la universidad exige un convenio de colaboración u otro documento, será necesario completar ese procedimiento.
4. Selecciona al becario
Si te preguntas cómo solicitar becarios para tu empresa, una opción es acudir a las áreas de vinculación, empleabilidad o bolsas de trabajo de universidades que impartan carreras relacionadas con el perfil que buscas.
Al contactar con la institución, presenta brevemente la empresa e indica el área disponible, las actividades previstas y el perfil académico que necesitas. A partir de ahí, la universidad podrá informar sobre sus programas y, cuando corresponda, canalizar estudiantes interesados.
La empresa también puede utilizar sus propios canales de reclutamiento para buscar candidatos. En cualquier caso, el proceso de selección debe considerar tanto los conocimientos y habilidades del estudiante como la finalidad formativa de la estancia.
5. Designa a una persona responsable
El acompañamiento es una parte importante de la experiencia formativa. Define quién orientará al becario, dará seguimiento a sus actividades y podrá proporcionar retroalimentación durante su estancia.
6. Prepara su incorporación
El proceso no termina con la selección. Un onboarding permite presentar al equipo, proporcionar las herramientas necesarias y explicar desde el inicio los objetivos, actividades, responsabilidades y canales de comunicación.
Antes de incorporar al becario, la empresa debe comprobar que las condiciones planteadas corresponden realmente al programa formativo que pretende desarrollar y revisar las obligaciones aplicables a su caso.
Ventajas de incorporar becarios
Contar con becarios puede ayudar a las empresas a formar talento desde sus primeras experiencias profesionales y acercar a los estudiantes al funcionamiento real de una organización.
Además, estos programas permiten:
- Incorporar conocimientos y habilidades adquiridos recientemente durante la formación académica
- Desarrollar talento de acuerdo con las necesidades y procesos de la organización
- Identificar perfiles que podrían incorporarse posteriormente a la plantilla
- Fortalecer la transferencia de conocimientos entre profesionales con experiencia y estudiantes
- Ofrecer a los jóvenes experiencia práctica vinculada con su formación
Ahora bien, para que estas ventajas sean reales, la incorporación de un becario debe mantener su componente formativo. Esto implica ofrecer acompañamiento, objetivos de aprendizaje y actividades relacionadas con el desarrollo de competencias, en lugar de utilizar esta figura únicamente para cubrir las funciones ordinarias de un puesto de trabajo.
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Diferencias entre becario, practicante y pasante
Aunque en el ámbito empresarial estos conceptos suelen mezclarse, becario, practicante y pasante no describen necesariamente la misma situación. La diferencia depende del programa académico, de la etapa de formación de la persona y de las condiciones bajo las cuales participa en una organización.
| Concepto | Uso habitual | Característica principal |
| Becario | Persona que participa en un programa de formación o recibe una beca | Tiene una finalidad principalmente formativa |
| Practicante | Estudiante que realiza prácticas vinculadas con su carrera | Aplica conocimientos académicos en un entorno profesional |
| Pasante | Persona que ha concluido los estudios de una carrera, pero todavía se encuentra en una etapa previa a la titulación o ejercicio profesional pleno, según corresponda | Ya completó su formación académica o una parte sustancial de ella |
Estas denominaciones, por sí mismas, no determinan la naturaleza jurídica de la relación con la empresa. Para una organización, lo importante es identificar bajo qué programa se incorpora la persona y establecer con claridad las condiciones de su estancia.
Cómo gestionar el reclutamiento y onboarding de becarios
Incorporar becarios también implica coordinar candidatos, documentación, responsables y tareas de bienvenida. Cuando estos procesos se gestionan mediante correos, hojas de cálculo y archivos separados, RR. HH. puede perder visibilidad sobre cada incorporación.
Con Factorial, las empresas pueden centralizar diferentes etapas del proceso, a través de su software integral de RR. HH. Su herramienta de reclutamiento permite gestionar candidaturas, involucrar a managers en la selección y dar seguimiento a los perfiles desde una misma plataforma.
Una vez seleccionado el candidato, las funcionalidades de onboarding permiten organizar las tareas de incorporación y coordinar a las personas que deben participar en el proceso. Factorial también cuenta con herramientas de gestión documental para mantener la información necesaria centralizada.
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Preguntas frecuentes sobre los becarios
Ser becario implica participar en una experiencia principalmente formativa dentro de una empresa o institución. Para un estudiante, puede ser una oportunidad para aplicar los conocimientos adquiridos durante su carrera, desarrollar habilidades profesionales y conocer el funcionamiento de un entorno de trabajo real.
No necesariamente. El nombre utilizado para describir a una persona no determina por sí solo si existe una relación laboral. La Ley Federal del Trabajo considera elementos como la prestación de un trabajo personal subordinado y el pago de un salario. Por ello, deben analizarse las condiciones reales de cada caso.
La LFT no establece un régimen general para las prácticas profesionales. Sí menciona a los becarios en el artículo 132, fracción XIV, dentro de una obligación específica de determinados patrones para financiar estudios de trabajadores o de sus hijos. Este supuesto no equivale al régimen habitual de prácticas universitarias.
El término becario tiene un sentido amplio relacionado con una experiencia formativa o una beca. Un practicante suele ser un estudiante que realiza actividades profesionales vinculadas con su carrera. En cualquier caso, la denominación utilizada no determina automáticamente si existe o no una relación laboral.
No existe en la LFT un “salario de becario” establecido de forma general para las prácticas profesionales. Algunos programas pueden contemplar apoyos económicos o becas. Sin embargo, si las condiciones reales configuran una relación laboral, deben considerarse las obligaciones que establece la legislación laboral.
No existe una duración general de entre seis meses y dos años aplicable a todos los becarios en México. El periodo dependerá del programa académico, de los requisitos establecidos por la institución educativa y de las condiciones acordadas para las prácticas profesionales.



Hola , me parece muy interesante…pero que pasa con los riesgos laborales.. quien se hace cargo?… si un becario se lesiona como se procede?…
Quisiera obtener más información para contratar los servicios de un becario en un despacho jurídico.