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Digitalización

Gestión de la innovación: ¿qué es y cómo aplicarla en las empresas?

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6 minutos de lectura
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Una idea para mejorar un producto, ajustar un proceso o atender mejor a los clientes puede surgir en cualquier área de la empresa. La gestión de la innovación permite recoger esas propuestas, valorar cuáles responden a una necesidad real y organizar su puesta en marcha. Cada cambio parte de un objetivo y sus resultados se pueden revisar.

Para lograrlo, la empresa necesita escuchar a sus equipos, definir prioridades y destinar tiempo y recursos a las propuestas que decida probar. Algunas requerirán nuevas herramientas; otras, una forma distinta de coordinar el trabajo. En este artículo veremos cómo promover la gestión de la innovación en la empresa y qué herramientas pueden ayudar en cada etapa.

Qué es la gestión de la innovación

La innovación se concreta cuando una empresa introduce un producto o servicio nuevo o mejorado, o pone en uso un proceso significativamente distinto al anterior. Así la define el Manual de Oslo, elaborado por la OCDE y Eurostat.

La gestión de la innovación organiza el trabajo que lleva a ese resultado. La empresa identifica una necesidad, recoge propuestas, decide cuáles vale la pena probar y asigna responsables y recursos. Después revisa lo que ocurrió con cada prueba para decidir si amplía el cambio, lo ajusta o sigue buscando una solución.

Por ejemplo, si varios clientes tienen dificultades para completar una compra, el equipo puede proponer cambios en el proceso, probarlos con un grupo pequeño y revisar si facilitaron la operación

Dónde puede aplicarse la gestión de la innovación en la empresa

Una empresa puede innovar en lo que ofrece a sus clientes y en la manera de trabajar. El Manual de Oslo agrupa estos cambios en dos grandes categorías: innovación de productos e innovación de procesos de negocio.

  1. Productos y servicios. Una empresa puede desarrollar una nueva oferta o mejorar de forma significativa una existente. Por ejemplo, añadir a un servicio una modalidad que responda a una necesidad detectada entre sus clientes.
  2. Procesos de negocio. Los cambios pueden darse en la producción, las ventas, la atención al cliente o la administración del personal. Por ejemplo, modificar cómo se reciben y atienden las solicitudes para reducir el tiempo de respuesta.

En ambos casos, la propuesta debe responder a una necesidad y tener sentido para los objetivos y la cultura empresarial. Eso ayuda a decidir qué ideas probar antes de dedicarles recursos.

Cómo aplicar la gestión de la innovación en la empresa paso a paso

La gestión de la innovación en la empresa empieza con un problema concreto y avanza mediante pruebas. Este proceso ayuda a ordenar las propuestas del equipo, dedicar recursos a las más prometedoras y decidir qué hacer con los resultados.

1. Detectar necesidades y oportunidades

Escucha a quienes trabajan con el proceso y revisa las dudas o quejas de los clientes. También puedes observar dónde se acumulan retrasos, errores o tareas repetidas. Si el equipo de atención recibe la misma consulta varias veces, por ejemplo, ahí puede haber una oportunidad para mejorar el servicio.

2. Recoger y elegir propuestas

Invita a las personas involucradas a plantear soluciones. Para elegir cuáles probar, revisa qué necesidad atiende cada una, a quién beneficiaría y qué recursos requiere. La idea seleccionada debe estar relacionada con los objetivos de la empresa y ser viable para el equipo que la pondrá en marcha.

3. Preparar una prueba

Define quién será responsable, cuánto tiempo durará la prueba y qué resultado esperas obtener. Si la propuesta busca agilizar la atención al cliente, registra primero el tiempo de respuesta actual; así tendrás una referencia para evaluar el cambio.

4. Probar y escuchar al equipo

Aplica la propuesta en un área o con un grupo pequeño de usuarios. Pregunta a quienes participan qué funcionó, qué dificultades encontraron y qué ajustarían. Reúne también los datos previstos en el plan: una buena recepción de la idea y una mejora medible aportan información distinta.

5. Aplicar el cambio y medir sus resultados

Con lo aprendido en la prueba, decide si la propuesta necesita ajustes o está lista para extenderse. Comunica cómo funcionará el nuevo proceso, prepara a las personas involucradas y revisa los indicadores después de implementarlo. Ese seguimiento permite saber si la mejora se sostiene y detectar nuevas oportunidades de innovación.

Herramientas de gestión de la innovación en la empresa

Las herramientas de gestión de la innovación ayudan a reunir propuestas, coordinar pruebas y revisar resultados. La elección depende de lo que la empresa necesita organizar: un formulario puede bastar para recoger ideas, mientras que un proyecto con varias áreas requiere dar seguimiento a tareas, responsables y fechas.

Herramientas para recoger ideas

Los formularios y espacios compartidos permiten que empleados y clientes describan un problema y propongan mejoras. Para facilitar la revisión, cada propuesta puede incluir a quién afecta, qué cambio plantea y qué resultado se espera.

Herramientas para organizar las pruebas

Un tablero de proyectos ayuda a registrar las propuestas elegidas, asignar responsables y seguir el avance de cada prueba. El equipo puede consultar qué se está probando, qué tareas siguen pendientes y cuándo revisará los resultados.

Herramientas para medir resultados

Las hojas de cálculo y los tableros de indicadores sirven para comparar la situación inicial con lo ocurrido después de la prueba. Según el objetivo, la empresa puede revisar tiempos de respuesta, errores, costos u opiniones de los usuarios. Estos datos ayudan a decidir si el cambio se ajusta o se extiende a otras áreas.

6 beneficios de la gestión de la innovación

La gestión de la innovación ayuda a elegir qué cambios probar y a revisar si dieron resultado. Sus beneficios dependen de las necesidades de cada empresa y de cómo se implementen las propuestas.

Impulsa la mejora continua

Cada prueba deja información útil para tomar la siguiente decisión. Un proceso puede funcionar mejor después de ajustar una etapa; una propuesta que tuvo dificultades puede dar pie a otra solución. Registrar lo aprendido permite que distintos equipos aprovechen esos hallazgos.

Ayuda a aprovechar mejor los recursos

Revisar cómo se trabaja puede revelar materiales que se desperdician, tareas duplicadas o pasos que consumen más tiempo del necesario. Cambiar esos procesos puede reducir costos, siempre que la empresa compare los recursos invertidos con los resultados obtenidos.

Reduce errores en procesos concretos

Si los fallos se concentran en una tarea, el equipo puede revisar sus causas y probar una forma distinta de realizarla. Por ejemplo, un formato compartido para registrar solicitudes puede evitar que falten datos y disminuir las correcciones posteriores.

Abre espacio a la participación del equipo

Quienes realizan una tarea conocen las dificultades que aparecen al llevarla a cabo. Recoger sus propuestas y comunicar qué ocurrió con ellas facilita su participación en los cambios. También ayuda a que las soluciones respondan a necesidades observadas en el trabajo.

Mejora la experiencia de los colaboradores

Un cambio bien planteado puede hacer más sencillo el trabajo de las personas involucradas. Tener información accesible, responsabilidades claras o menos trámites repetidos les permite dedicar más tiempo a las tareas que requieren su atención. Escuchar su opinión después de implementar la mejora ayuda a detectar ajustes pendientes.

Refuerza la capacidad de respuesta de la empresa

Las necesidades de los clientes y las condiciones del mercado cambian. Una empresa que recoge esa información y prueba mejoras puede adaptar sus productos, servicios o procesos con mayor criterio. La ventaja aparece cuando esos cambios resuelven mejor una necesidad concreta.

Un ejemplo de gestión de la innovación en Recursos Humanos

La gestión de la innovación también puede aplicarse a procesos de Recursos Humanos. Supongamos que organizar los turnos toma demasiado tiempo porque el equipo consulta por separado las vacaciones, las ausencias y los horarios disponibles. RR. HH. puede escuchar a quienes preparan la planificación, probar una forma de reunir esa información y medir cuánto tarda en elaborar el calendario.

La prueba permite revisar, además, si disminuyeron los cambios de última hora y si las personas pueden consultar sus turnos con facilidad. Con esos resultados, el área decide qué ajustes necesita el proceso antes de aplicarlo a todos los equipos. Así, una dificultad concreta se convierte en una oportunidad de mejora que puede evaluarse.

Cómo puede Factorial apoyar la innovación en Recursos Humanos

En el ejemplo anterior, parte del trabajo consiste en reunir información que RR. HH. suele consultar en distintos lugares. Factorial permite gestionar turnos, vacaciones, ausencias y horas trabajadas en una misma plataforma. Con esos datos, el equipo puede revisar cómo está organizando el tiempo de trabajo y preparar cambios en la planificación.

La plataforma también ofrece informes de Recursos Humanos y herramientas de evaluación del desempeño. Cada empresa puede elegir qué información necesita para dar seguimiento a una mejora, según el problema que busca resolver.

💡 Si tu equipo quiere revisar cómo gestiona estos procesos, solicita una demo gratis de Factorial y conoce las funciones que pueden ayudarle a poner en marcha los cambios.

Preguntas frecuentes sobre la gestión de la innovación

Es la forma en que una empresa organiza sus propuestas de mejora: identifica necesidades, elige ideas, les asigna recursos, las prueba y revisa sus resultados. Puede aplicarse al desarrollo de productos y servicios o a cambios en los procesos de trabajo.

La clasificación de producto, proceso, marketing y organización corresponde a una edición anterior del Manual de Oslo. Su edición de 2018 agrupa la innovación empresarial en dos tipos principales: productos y procesos de negocio. Estos últimos incluyen cambios en actividades como ventas, administración y gestión del personal.

Es una manera organizada de mantener este trabajo en el tiempo. Establece cómo se reciben y evalúan las propuestas, quién decide cuáles se prueban, qué recursos se destinan y cómo se revisan los resultados. La norma ISO 56001:2024 establece requisitos para este tipo de sistemas.

Empieza por compartir con el equipo los problemas que se quieren resolver y abrir un espacio para recibir propuestas. Después, comunica cómo se elegirán las ideas y qué ocurrió con las que se probaron. Dar seguimiento a las aportaciones anima a participar y permite aprovechar lo aprendido.

Depende de la etapa. Los formularios permiten recoger propuestas; los tableros de proyectos ayudan a organizar responsables y fechas; y las hojas de cálculo o los informes sirven para comparar resultados. La herramienta elegida debe facilitar una tarea concreta del proceso.

Primero hay que definir qué se espera mejorar y registrar la situación inicial. Si el objetivo es agilizar la atención al cliente, por ejemplo, se puede comparar el tiempo de respuesta antes y después de la prueba. Las opiniones de clientes y empleados ayudan a interpretar ese resultado.

¡Hola! Te cuento un poco de mi. Soy panameña y trabajo como Content Manager en Factorial HR para el equipo de LATAM. En Argentina decidí realizar una licenciatura en Dirección de Arte con un enfoque en Creatividad Publicitaria. Al terminar, empecé mi camino en el mundo del marketing digital, creando contenidos y campañas para diferentes mercados y sectores en múltiples plataformas digitales.