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‘Unleadership. Hacía un liderazgo más humano en tiempos de Inteligencia Artificial’

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8 minutos de lectura
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Jesús Hijas, experto en liderazgo, creatividad y emprendimiento, propone en su libro Unleadership. Hacia un liderazgo más humano en tiempos de Inteligencia Artificial un enfoque práctico para construir un liderazgo más humano, consciente y creativo en la era de la Inteligencia Artificial (IA).

Su punto de partida es que la IA puede aprender más rápido, pero no puede reemplazar aquello que nos hace humanos. Por eso, habilidades como la creatividad, la empatía, la curiosidad y los valores personales cobran más importancia que nunca.

Qué cambio de paradigma exige la era de la IA

Internet ha cambiado nuestra forma de entender el mundo. La revolución digital, además de ser una disrupción en sí misma, es una plataforma para la transformación digital. Cada año se lanzan servicios y nuevas tecnologías que crecen de manera exponencial y cambian los hábitos de empresas y usuarios.

De todas estas revoluciones, el autor de Unleadership. Hacia un liderazgo más humano en tiempos de Inteligencia Artificial pone atención en la IA. A la que define como “el comportamiento de sistemas computacionales programados para percibir el entorno y ejecutar acciones para maximizar sus probabilidades de éxito en algún objetivo o tarea, y que imitan las funciones cognitivas humanas como, por ejemplo, aprender”.

Las máquinas que aprenden no son nuevas; la forma en que Google adapta y mejora los resultados de sus búsquedas en función de los parámetros de comportamiento del usuario se la debemos al Machine Learning, tal y como se denomina técnicamente a estos sistemas. Si hasta ahora habíamos utilizado las máquinas para resolver problemas algorítmicos, la IA también puede atender problemas heurísticos. Es decir, tiene la capacidad de reprogramarse continuamente gracias a lo que aprende.

Todo esto, concluye Hijas, replantea un cambio de paradigma, un nuevo modelo en el que la inteligencia humana esté estructurada para entender el cambio. Y las compañías tienen una gran responsabilidad en este cambio de paradigma, afirma el autor. Además, este nuevo marco exige una revisión de la cultura organizacional y desafía a las empresas a adoptar modelos más flexibles y colaborativos para sobrevivir a la transformación digital.

Cómo transforma la inteligencia artificial a las empresas

La adopción de inteligencia artificial en empresas está modificando la forma en que se toman decisiones, se gestionan procesos y se desarrollan equipos de trabajo. Herramientas capaces de analizar grandes volúmenes de datos, automatizar tareas administrativas o generar información en tiempo real están cambiando las dinámicas tradicionales de gestión.

Sin embargo, Jesús Hijas insiste en que la tecnología, por sí sola, no garantiza mejores resultados. El verdadero reto es combinar las ventajas de la inteligencia artificial con las capacidades humanas que siguen siendo esenciales para cualquier organización. Por ejemplo, la empatía, la creatividad, el pensamiento crítico y la capacidad de adaptación.

Por eso, el liderazgo del futuro no dependerá únicamente del dominio tecnológico, sino de la habilidad para integrar la innovación sin perder de vista a las personas.

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Por qué el cambio hacia un liderazgo más humano comienza en cada persona

El 38% del personal a nivel mundial no siente que sus valores personales estén alineados con los de la compañía. Para Jesús Hijas, este dato demuestra que algo falla en la cultura organizacional. Las estructuras con las que se han diseñado las empresas siguen funcionando igual pese al cambio de contexto que hemos experimentado en los últimos tiempos.

El autor tiene claro que el primer paso para iniciar un cambio comienza en cada persona: “No estamos hablando de olvidar las pequeñas cosas que no aportan valor a nuestra vida diaria. De esto se encarga nuestro cerebro solo. Estamos hablando de desmontar modelos, paradigmas, estructuras mentales que tenemos arraigadas en la cabeza condicionando la forma en que nuestro cerebro procesa la nueva información y que, sencillamente, ya no son válidas”.

Jesús Hijas explica mediante varios ejercicios prácticos que, para facilitar este cambio de forma de pensar, es muy útil el pensamiento divergente. Es decir, aquel que permite relacionar ideas y procesos de forma creativa, para encontrar alternativas a la resolución de un problema. Por ejemplo, el feedback constructivo (para relacionarnos con el resto del equipo y desarrollar inteligencia emocional) y la atención plena (basada en los principios del mindfulness). Estas tres patas serán la base en la que apoyarse para facilitar el proceso que propone el experto a lo largo del libro y para construir mapas mentales de la misma manera que hace la IA. Dibujando árboles y explorando sus ramificaciones para maximizar el aprendizaje que saca de cada una de ellas.

Qué implica este cambio para el liderazgo y manejo de personal

A partir de la propuesta de Jesús Hijas, este cambio de paradigma también puede leerse desde el liderazgo y manejo de personal dentro de las organizaciones. Si la automatización asume cada vez más tareas operativas y repetitivas, quienes lideran equipos necesitan enfocarse en aquello que sigue dependiendo de las capacidades humanas. O sea la comunicación, motivación, confianza y el desarrollo del talento.

En este contexto, el liderazgo ya no se concentra únicamente en la supervisión de tareas. Ahora se convierte en una herramienta para acompañar el crecimiento de las personas. Crear espacios de escucha, ofrecer feedback constructivo y fomentar el aprendizaje continuo son prácticas alineadas con el enfoque que plantea el autor. Especialmente cuando habla de pensamiento divergente, retroalimentación y cambio de mentalidad.

Desde esta perspectiva, gestionar personas no consiste solo en coordinar actividades. También implica generar condiciones para que cada integrante del equipo aporte valor, desarrolle nuevas habilidades y encuentre sentido en su trabajo.

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Por qué el aprendizaje continuo es el núcleo del liderazgo en la era digital

Al igual que la IA nunca deja de aprender, tampoco nosotros deberíamos permitir que nuestra curiosidad se apague. Y es importante aclarar que, según el autor, aprender no pasa necesariamente por la obtención de títulos. “El valor de la persona no lo determinan los títulos”, puntualiza. Para ilustrarlo, apunta que el entonces Chief Human Resources de Google declaró que “la correlación entre el expediente académico de una persona y su mala o buena performance en la compañía era cero”.

Esto significa que, para desempeñar un papel en cualquier compañía, lo necesario es tener una actitud abierta, curiosa y con capacidad de aprendizaje y de planteamiento. El autor afirma que es posible despertar esa actitud a través de tres pilares:

  1. Pensamiento divergente
  2. Feedback constructivo
  3. Atención plena.

Según el McKinsey Global Institute, más del 70% de las habilidades que las empresas demandan hoy se aplican tanto en actividades automatizables como en las que no lo son. Lo que confirma que estas capacidades interpersonales e inteligencia emocional seguirán siendo irremplazables.

Además, esto contribuye a transformar nuestra forma de pensar y, al mismo tiempo, nuestra labor en la compañía, independientemente del puesto que desempeñemos. Facilita “ser líderes de nuestra propia vida, vivir la vida que queremos vivir y ser ejemplo auténtico para liderar a otras personas”. Eso sí, para este viaje es necesario que “llenemos la mochila con nuestros propios valores”, ya que serán los que nos ayuden a tener la disciplina necesaria para llevar a cabo nuestro propósito.

Qué valor tienen las soft skills y la creatividad frente a la automatización

El libro aporta un dato relevante: según Boston Consulting Group, el 70% de los trabajos que se crearán en los próximos años tendrán que ver con actividades creativas, no algorítmicas ni automatizables, para las que se necesitará la inteligencia humana, no una IA. Para Jesús Hijas, el gran reto de esta revolución es que amenaza nuestra propia inteligencia, la que nos define como seres humanos.

En este contexto, el autor argumenta que las soft skills serán irremplazables por la IA, al menos de momento. Por eso, para liderar el mercado laboral del futuro más cercano, Hijas aconseja olvidar “el viejo paradigma de tu currículum como una colección de títulos, puestos y mejoras salariales” y construir “el storydoing de tu vida a base de proyectos llenos de coraje, pasión, errores, logros y aprendizajes”.

Las habilidades humanas que la IA no puede replicar

  • Empatía y comunicación no verbal. La capacidad de leer el contexto emocional de un equipo y responder con autenticidad.
  • Pensamiento crítico y juicio ético. Tomar decisiones en escenarios ambiguos donde los datos no son suficientes.
  • Liderazgo relacional e inteligencia emocional. Construir confianza, motivar con propósito y gestionar conflictos interpersonales.
  • Creatividad generativa. Conectar ideas de dominios distintos para producir soluciones genuinamente nuevas.
  • Aprendizaje adaptativo. Reconocer cuándo un modelo mental ya no funciona y reconstruirlo con agilidad.

En definitiva, el autor plantea que la creatividad será el punto diferenciador humano frente a la automatización y la inteligencia algorítmica. Eso no significa que dejemos de lado a la IA. Al contrario, tal y como se explica en el libro y de acuerdo con el MIT Sloan Management Review, “la IA no reemplazará a los líderes, pero los líderes que usen la IA sí reemplazarán a los que no lo hagan”.

El modelo intraemprendedor; cómo practicar un liderazgo más humano en la empresa

Conseguir que este cambio en nuestra forma de pensar actúe a favor de nuestra vida laboral no es ninguna entelequia, Jesús Hijas propone diferentes ejercicios para acercarnos a nuestro objetivo. Desde transformar nuestras pasiones en activos financieros, hasta cultivar y hacer crecer la red de contactos de Linkedin o publicar algún artículo, podcast o post en un blog de los temas que nos entusiasmen.

“Domina la ambición de ser un título, el nombre de un puesto o un salario. En un contexto en el que el personal cambia radicalmente de trabajo entre 10 y 14 veces a lo largo de su vida laboral, debes pensar en ti como una startup y preguntarte por qué un cliente querría comprar tus productos o servicios”, expone.

Si hablamos en términos de compañías, el autor destaca los beneficios de incorporar personas intraemprendedoras a la organización. Son profesionales creativos, responsables y comprometidos con el propósito de la empresa.

Según Hijas, estas personas necesitan autonomía para desarrollar ideas, asumir responsabilidades y participar activamente en la evolución del negocio. Cuando esto ocurre, pueden convertirse en agentes de cambio dentro de la organización.

El autor explica que, tanto las compañías como las personas intraemprendedoras tienen una gran responsabilidad para que el cambio de paradigma que se propone al principio del libro sea efectivo. Un cambio hacia una cultura de la transformación y aprendizaje organizacionales constantes, más líquida y flexible, más abierta y colaborativa, más generosa y centrada en las personas.

En definitiva, para Hijas, la probabilidad de que una IA piense y aprenda más rápido que un ser humano es muy alta, por eso hay que poner en valor aquello en lo que la IA no puede competir. Las pasiones, la empatía y el juicio humano. Un liderazgo más humano no es una aspiración romántica. Es la respuesta estratégica más sólida ante la automatización.

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El liderazgo sigue siendo humano, la gestión también debería serlo

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Preguntas frecuentes sobre liderazgo más humano

En un entorno donde la tecnología evoluciona constantemente, liderar equipos requiere nuevas habilidades. Estas son algunas de las dudas más comunes sobre el liderazgo más humano y su papel en la era de la IA.

Es un enfoque de gestión centrado en las personas que promueve una cultura de aprendizaje, flexibilidad y colaboración. En la era de la IA, este estilo valora las habilidades blandas, la creatividad y las pasiones humanas como el principal diferenciador frente a la automatización de tareas.

La inteligencia artificial puede ayudar a automatizar tareas, analizar datos y optimizar procesos. Sin embargo, las decisiones relacionadas con las personas siguen requiriendo habilidades humanas como la empatía, la comunicación y el pensamiento crítico. Por ello, la tecnología debe funcionar como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del liderazgo humano.

El liderazgo tradicional suele enfocarse en la supervisión y el control de procesos. En cambio, el liderazgo en la era digital prioriza la adaptación al cambio, el aprendizaje continuo, la colaboración y el uso estratégico de la tecnología para impulsar el desarrollo de las personas y los equipos.

Porque la adopción de nuevas tecnologías puede generar incertidumbre y resistencia al cambio. Un liderazgo efectivo ayuda a comunicar objetivos, acompañar a los equipos durante la transición y crear entornos donde las personas puedan desarrollar nuevas habilidades sin perder de vista el bienestar y la cultura organizacional.

Para ser un líder más humano, es clave fomentar el aprendizaje continuo, el pensamiento creativo y el feedback constructivo. Se debe priorizar el desarrollo de habilidades blandas (soft skills) como la empatía y la comunicación, y adoptar una mentalidad intraemprendedora centrada en el propósito y los valores.

Soy Olga Tamarit, Graduada en BBAA con especialidad en cine y audiovisuales, he enfocado mi trabajo a la comunicación y la gestión de medios online. Tengo un máster en Gestión cultural y durante estos años he vivido en Londres y Madrid, aunque hace algún tiempo que estoy instalada en València, desde donde colaboro con varios medios y marcas.